Su trabajo en la vida (su misión como algunos dirían) fue localizar la causa de la enfermedad para actuar sobre ella. Claro que esto no llegó de pronto. Su anhelo y sus grandes dotes de investigación le llevaron paso a paso, a través de distintas disciplinas de la medicina, hasta llegar a crear su propio método o sistema de curación, siendo pionero en esta línea y aportando a la humanidad una terapia que todavía no ha sido reconocida en su verdadera valía.
Centró sus investigaciones en los enfermos crónicos y en una faceta de la medicina que en aquella época (1.915) estaba muy reconocida, la bacteriología. Aisló bacterias del intestino de personas con reuma y otras enfermedades crónicas y luego las utilizó como vacunas. El éxito no se hizo esperar. Enfermos afectados por enfermedades "incurables" veían ante el asombro de propios y extraños cómo desaparecían los síntomas sin haber incidido sobre la zona afectada. Este fue el inicio de la búsqueda del origen de la enfermedad. Actuando sobre lo que él creía que era la causa (toxemia intestinal), desaparecían los síntomas que la medicina había tratado sin éxito alguno.
El Doctor Bach podía haber vivido del resultado obtenido en sus investigaciones, pero aún no estaba satisfecho. Profundizó en su estudio y posteriormente descubrió que existían distintos tipos de bacterias según la enfermedad y tipología del individuo y que podría agruparlas en siete grupos. Más tarde llegaría a la conclusión de que el cambio de los grupos bacterianos tenía que ver con el carácter de la persona afectada por la enfermedad llegando a desestimar esta y administrando la vacuna en función del carácter y no de los síntomas. Preparó siete vacunas de acuerdo a siete tipos de bacterias. En su mente había una idea clara: la medicina no ha de ser agresiva y la aguja hipodérmica lo era.
El encuentro con la homeopatía, la muerte de su esposa y la observación de sí mismo y de la colectividad fueron el motor que le dio impulso para romper con su pasado y trasladarse a Gales, donde daría vida a lo que hoy conocemos como terapia floral, creando su propio sistema: las flores de Bach.
Al descubrir la homeopatía, buscando la no agresividad, llegó a los nosodes (nosodes - del griego nosos: enfermedad - vacuna homeopática obtenida de los gérmenes que producen la enfermedad); aún hoy se utilizan los sietes que él preparó.
La muerte de su esposa desencadenó en su cuerpo débil una enfermedad mortal, (cáncer de bazo, o intestinal, esto no está muy claro) de la que salió gracias a su ímpetu y anhelo por acabar sus investigaciones antes de morir.
La observación de sí mismo, el cambio que se produjo en él y la erradicación de la enfermedad por su actitud (le dieron semanas de vida), así como la experimentación y observación con individuos de distintos caracteres, abrió su intuición y llegó a la conclusión de que el origen de la enfermedad no se encuentra en el cuerpo físico.
Aspectos destacables del Sistema:
NO EXISTEN ENFERMEDADES, SINO ENFERMOS.
LA ENFERMEDAD NO ES MÁS QUE LA MANIFESTACIÓN EN EL FÍSICO DE UN DESEQUILIBRIO ENTRE EL ALMA Y LA PERSONALIDAD.
ENFERMEDAD ES IGUAL A OPORTUNIDAD.
NINGUNA ENFERMEDAD ES INCURABLE.
Buscando remedios más puros, llegó a las flores como máximo exponente de vida en el mundo vegetal.. Primero de forma científica y finalmente de forma totalmente intuitiva, logró rescatar del anonimato a treinta y siete especímenes botánicos y un antiguo manantial de agua.
Las flores son para Bach seres puros cargados de energía que atesoran desde el principio de los tiempos la virtud, que al entrar en contacto con nuestros cuerpos sutiles (energéticos) " derriten como el sol a la nieve " cualquier manifestación egoica que nos separa de nuestro ser.
En palabras de Bach "la enfermedad se produce por la desconexión entre el alma y la personalidad". Al restaurar esta comunicación, el síntoma desparece. La acción de la terapia floral incide sobre la causa que impide que el caudal energético llegue al cuerpo físico, produciendo así el caos en la generación celular y desencadenando finalmente una patología concreta, relacionada directamente con la actitud egoica que el individuo ha emprendido.
Las enfermedades no son fortuitas y cada una de las que conocemos nos dice el defecto o error que estamos cometiendo por actuar en función de nuestras ambiciones o miedos concretos y olvidando así la acción correcta que debiéramos realizar de acuerdo a nuestro verdadero ser.
No existe curación si no se da un verdadero cambio interior. Esta es quizás la síntesis del proceso de curación integral.
Edward Bach captó, se fundió con el alma de las plantas, vibró en armonía con el cosmos y supo extraer con amor, la energía pura de arquetipos que dan forma a seres tan bellos como los que pueblan nuestros bosques y valles. Bach vio en todo momento al mundo vegetal como algo lleno de vida, rebosante de energía, puro en el más estricto sentido de la palabra. La comunicación y el respeto por este apasionante reino de la naturaleza le permitió acceder a la sabiduría que encierra.
Su obra quedó recogida en dos libritos, tan sencillos y llenos de amor como la propia naturaleza: " Cúrese usted mismo" y " Los doce sanadores y otros remedios ".
Su terapia está dirigida al pueblo y su idea es que todo el mundo la conozca y pueda utilizarla, “ para que el sufrimiento que engendra la enfermedad no nos apague la ilusión de seguir viviendo y podamos llegar a culminar nuestro trabajo en la tierra ”. Debemos entender que la enfermedad es enriquecedora y útil en sí, no es algo negativo y cruel, sino la posibilidad que nos da nuestro Ser de rectificar en nuestra actitud egoísta.
EDWARD BACH FUE UN SER MUY ESPECIAL

| DATOS BIOGRÁFICOS DEL DR. EDWARD BACH (*) |
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1886 |
Nació el 24 de septiembre en Moseley, cerca de Birmingham, Inglaterra. |
1928 |
Descubrió el primero de los 38 remedios durante un viaje a Gales en el mes de septiembre. |
| 1913 |
Oficial médico de accidentes de Hospital del Colegio Universitario.
Cirujano jefe de accidentes del Hospital Nacional de la Temperancia.
Bacteriólogo asistente en el Hospital del Colegio Universitario. |
1930 |
Renunció a su laboratorio y a su práctica en Londres para dedicarse a la búsqueda de nuevos remedios durante la primavera. Descubrió un nuevo método de potencialización durante el verano en Gales. |
| 1914 |
Médico del Hospital del Colegio Universitario, a cargo de 400 camas para heridos de guerra.
Demostrador clínico y asistente clínico en bacteriología en el Hospital del Colegio Universitario. |
1931-1932 |
Descubrió los últimos tres remedios de la serie original de los 12 remedios y publicó su primer folleto. |
| 1918 |
Recibió un permiso no oficial para inocular a los soldados con la vacuna contra la influencia. Renunció al Hospital del Colegio Universitario. Llevó a cabo investigaciones privadas en su propio laboratorio en Nottingham Place, Londres. |
1933-1934 |
Descubrió cuatro remedios más en Inglaterra. |
| 1919 |
Patólogo, bacteriólogo en el hospital homeopático de Londres. |
1935 |
Se trasladó a Sotwell donde se encuentra el actual centro de salud Dr. Edward Bach. |
| 1922 |
Renunció al hospital homeopático de Londres para manejar su laboratorio privado en Park Crescent, Portland Place, Londres.
Abrió su consultorio en Harley Street, Londres. |
1936 |
Murió en Sotwell el 27 de noviembre. |
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(*) Fuente: Philip Chancellor |
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