El terapeuta debe tener la suficiente habilidad para hacer ver y sentir al paciente el momento que transita y desde donde está percibiendo la realidad de su vida. Incentivarlo para que descubra como hace para estar en la situación que vive y como deberá hacer para salir de ese estado, creando circunstancias mas adecuadas y armónicas para seguir avanzando en su viaje evolutivo. Deberá transmitir sin acritud ni sentimiento de culpabilidad la realidad de la enfermedad desde la visión de Bach para que el paciente pueda extraer todo el conocimiento posible a las circunstancias que ha vivido y así poder transcender el estado, integrar en su consciencia la experiencia de este espacio transitado desde la estructura que ahora comprende y de la que se desprende.
No debe olvidar nunca que él, así mismo, es un ser en evolución y que las criaturas que llegan a su consulta son expresiones de la realidad, que algo traen a su vida en ese momento concreto y por lo tanto deben ser observadas como posibilidades de crecimiento en el arte de descubrir la reflexión que proyectamos sobre ellas al realizar nuestro diagnostico. La ayuda es mutua y por lo tanto la acción debe realizarse desde la humildad, el respeto y el reconocimiento de la grandeza de un ser libre como nosotros que se expresa en este momento de acuerdo a su necesidad vital de crecimiento.
Tolerancia, Humildad y Amor son palabras claves para este espacio sagrado que es la consulta. Donde las almas de dos seres se comunican de acuerdo a la ley de afinidad y al compromiso que uno de ellos ha realizado al abrirse al cosmos en aptitud de servicio a la Humanidad.
Creo que estamos pasando de la necesidad de protección y decisión docta del especialista, a un espacio donde la responsabilidad de la sanación comienza a ser aceptada por el individuo.
Se inicia una etapa donde la fusión de todas las disciplinas dará a luz una nueva visión de la salud mas integrada en el propio Ser del Humano. Deben terminar las luchas y los enfrentamientos de colectivos que en el fondo buscan la Salud de la Humanidad.
Para mí, El verdadero profesional en cualquiera de los Métodos Naturales de Salud, debe apearse de las estructuras que hasta ahora han alimentado su acción, y reflexionar sobre el momento histórico que atraviesa la humanidad. Contemplar a los pacientes como seres mas allá de la enfermedad y de los síntomas a tratar, olvidarse, por un instante de la carga de memoria que le inunda y le impide mirar a los ojos para admirar la belleza.
En momentos así nace un creador. Más allá de lo establecido, de las normas, de lo ortodoxo, se puede crear de instante en instante. Cada persona que aparezca en tu consulta es un soplo de inspiración que permitirá desarrollar tu creatividad. Y tu Terapeuta Floral, tienes en tus manos la gama cromática que devolverá el brillo y la belleza original al ser que te da la oportunidad de seguir siendo un creador en momentos en los que todo el mundo habla de destrucción.
Nos hemos limitado durante mucho tiempo a rotular las emociones, a establecer códigos que permitan definir las carencias o los excesos de las manifestaciones humanas, pero creo que ya es hora de iniciar un trabajo consciente con la intención de admirar las maravillas que la vida ha construido para su propia expresión y comprender la utilidad de estos mecanismos que permiten la existencia en el planeta.
Un gran número de autores, han ampliado las definiciones que describen los estados emocionales limitantes que las “flores de Bach” equilibran. Desde que apareció en el mercado la primera edición del libro de Edward Bach, la necesidad de etiquetar con acierto la personalidad del paciente ha propiciado la ampliación de los “síntomas” limitantes que aseguren la elección correcta para recomendar un preparado floral concreto. Esto ha contribuido al olvido de la raíz que permite la expresión de estos aspectos y como consecuencia que se centre la atención en la erradicación de la limitación, en lugar de investigar su causa.
Trabajar en consulta para que desaparezca el síntoma que el paciente relata, ya sea este físico o psicoemocional, no deja de ser una actuación centrada en el paradigma médico. En la actualidad el Terapeuta Floral cuenta con un extenso vademécum, cada vez más completo en la descripción del perfil humano desequilibrado, correspondiente a cada esencia y esto le reporta seguridad. A veces cuando el paciente llega a la consulta la prioridad de muchos terapeutas es la de encajar a su cliente entre los limites de alguna de las definiciones que componen su “arsenal floral” y el objetivo de su trabajo, como dije anteriormente, que los síntomas que lo encuadran en ese espacio floral limitante, desaparezcan.
Sin embargo los aspectos limitantes que conocemos y que facilitan la elección de la esencia floral correspondiente, solo son una parte de la “estructura psicoenergética-emocional” que contiene también el aspecto potenciador o equilibrado de la misma y a la que desgraciadamente solo se dedican uno o dos renglones descriptivos en la definición global de cada esencia floral. Pero además ¿qué pasa con el material que la persona ha de actualizar mientras vive desde la limitación de un aspecto de su personalidad que trabaja con los contenidos de una de las estructuras? Bach hablaba de lecciones, ¿cual será la lección que debe “encarnar” una persona que está viviendo desde los síntomas limitantes de Water Violet, por ejemplo?
Supongamos que una persona viene a nuestra consulta y tras mantener una conversación con ella detectamos las limitaciones que lo encuadran en Water Violet, esta persona, siguiendo con el ejemplo, se queja de la imposibilidad de mantener relaciones y de su amarga soledad en los momentos en los que desea compañía. ¿Quién es Water Violet para mí además de una flor y una esencia floral de Bach?

La estructura Water Violet: permite la diferenciación individual entre los seres. Esta estructura capacita al individuo para que se manifieste separado del grupo y esto es posible por el grado de autonomía que este ser ha logrado en su proceso de desarrollo. Las distintas corrientes de pensamiento en cualquier ámbito de la manifestación humana, llegan a la existencia de la mano de Water Violet, que protege al individuo para que al margen de la corriente tradicional exprese su visión. También advertiremos en esta estructura la necesidad de independencia, salvaguarda de la percepción personal del ser que busca la soledad consciente.
La pulsión incontrolada e inconsciente, en los primeros grados de desarrollo de esta estructura, potencian el aislamiento de manera compulsiva, llevando al ser a una experiencia de soledad basada en su supuesta superioridad o en el miedo a la perdida de libertad e individualidad. Nada que ver con la expresión desarrollada en los grados superiores de Water Violet donde el individuo percibe, mantiene y potencia, su naturaleza individual mientras comparte el espacio con otros seres en proceso de desarrollo. Esta estructura posibilita el desarrollo como individuo.
La estructura Water Violet dispone al Alma para comprender la necesidad de la Individualidad antes de volver a fusionarse con el Grupo en una vuelta más elevada de la espiral. La capacidad de Autogestión, determinación consciente, independencia y libertad de criterio, se fraguan en el transito por esta estructura. Mientras la persona potencia y actualiza en la consciencia todo este material informativo depositado en las Arcas de Water Violet, vive momentos en la vida de extrema soledad, al compararse con otros seres que se mueven desde otras estructuras donde el aprendizaje no está comprometido con la “soledad” La negativa a vivir lo que necesita para actualizar en la consciencia de su propia Naturaleza la información que cualquier estructura contiene, le lleva a estados de desconcierto, desencanto, desesperación y rencor por lo que le toca vivir. La no aceptación del proceso, provoca alteración en su naturaleza y finalmente la perdida de la alegría de vivir.
El terapeuta floral debe ser conocedor de estos principios, y tendrá en cuenta que la persona que se queja de su actual estado, lo hace por el desconocimiento de este proceso y por no tener en cuenta las ventajas que obtiene al proceder de la forma que lo hace, de acuerdo al objetivo inconsciente que lo motiva: La Búsqueda de su propia individualidad. Desde este principio, podrá hacerle ver, o sentir, la intención positiva de su actitud, los logros que ha cosechado desde que comenzó a vivir de esa forma y más tarde le propondrá, de acuerdo a la información que ha recabado en los momentos anteriores de la consulta, la transformación de modos de proceder para que siga manteniendo el logro impreso en la estructura desde la que se expresa, aunque ya no necesite vivir como antes y ahora lo haga desde lugares más abarcantes que le permitan relacionarse de acuerdo a la nueva inquietud en ese sentido.
Teniendo en cuenta todo lo expresado hasta ahora en el ejemplo que nos ocupa, diré que aunque el paciente demanda un mundo de relación más amplio, en su necesidad de salvaguardar su intimidad, independencia y libertad de criterio, evoca el miedo a la perdida de su soledad íntima, en la creencia de que si se relaciona abiertamente este apreciado estado puede desaparecer de su vida. Por ello aunque se quejaba de pocas relaciones, esta modalidad vital, le estaba resguardando de su necesidad intima: Disponer de sí mismo cuando lo desee sin tener que dar cuentas a nadie. Ahora una vez consumado este transito y tras haber instalado en su ser la referencia de la existencia de un modo de actuar desde la soledad que le reporta serenidad, contempla la tarea de relacionarse como una nueva etapa de su expresión consciente. Sin embargo la centralización en ese campo de la vida que le ha especializado en la autogestión y la reflexión interna, le incapacita ahora para relacionarse, como consecuencia de que aun el miedo primario que le llevo a vivir en soledad, sigue activo como intención positiva para el logro que por otra parte ya ha alcanzado, pero que como mandato sigue insistiendo en su actividad.
¿Cómo hacer para que la persona se haga consciente de este conflicto e integre el contenido de ese mandato en la nueva etapa que vive?
El primer paso consiste en que la persona descubra por sí sola la intención positiva de su actitud. Digo por si sola, aunque nosotros como terapeutas le facilitemos este proceso con la presentación de espacios y contenidos que él no ha tenido en cuenta.
¿Qué le impide relacionarse?
¿Qué perdería de lo que tiene ahora si se relacionara como desea?
¿Qué valora ahora de su vida aunque no se esté relacionando como quiere?
¿Se vería afectado eso que ahora valora si comenzará a relacionarse como ha imaginado?
Estas preguntas pondrán de manifiesto algunos de los miedos que el paciente mantiene en la sombra y que son los frenos para conseguir lo que quiere en este momento. Tras estas reflexiones ya se habrá dado cuenta, el paciente, de la utilidad de su actitud y de lo benéfico de la presentación que sustenta en el mundo de acuerdo a lo que quiere conservar a toda costa. Más tarde se elaborará la estrategia que permita al paciente mantener aquello que valora, aunque modifique la actuación y esto le permita acceder a sus deseos sabiendo cual es la prioridad en su vida.
¿Cómo harías para relacionarte como quieres, sin perder la independencia que tanto valoras?
¿Cómo definirías tus relaciones desde donde te gustaría vivirlas, sabiendo que quieres conservar tu independencia y al tiempo compartir espacios con otros seres?
¿Existe algún modelo conocido por ti en la actualidad que permita este proceder?
¿Si no es así, como te imaginas este modelo de relación?
¿Existe algún impedimento para que lo realices a partir de ahora en tu vida?
Como observarán desde este lugar y a través de las preguntas reflexivas, la persona está actualizando material inconsciente, procesando información novedosa y creando diversas estrategias genuinas, siempre dentro de la estructura (Water Violet) sobre la que trabaja en este momento de su vida, para mantener lo que desea y conseguir lo que quiere, sin que estos dos aspectos sean opuestos. Más tarde le recomendaremos la ingesta de la esencia floral Water Violet, para facilitar y potenciar el cambio en la confrontación con la realidad que se manifiesta fuera de la consulta y que podría incidir como freno en la manifestación que ya ha decidido encarnar.
En este sentido las esencias florales permiten a través de su acción, la conexión con el grado de desarrollo que el individuo ha alcanzado en cada estructura y le permite visualizar o sentir el próximo reto que la vida desea experimentar para avanzar en su conocimiento. Da igual el punto evolutivo en el que se encuentre la persona dentro de la estructura desde la que se expresa, ya que como digo la esencia floral contiene la totalidad de la información de la estructura, facilitando así el desarrollo del proceso de cambio abierto en la consulta

Para mi la consulta es un espacio Sagrado. El lugar donde dos seres se abren a la comunicación de sus almas. El arte de escuchar y la entrega a la percepción y la comunicación interna deben ser prioritarios. La luz, los colores, la música y algo muy importante para mí: “La mirada Cálida y Afectiva” El mensaje subliminal e inconsciente que hará al paciente confiar en nosotros y conocer desde lo mas profundo de su psique que estamos en ese espacio con la intención de facilitar su comunicación interna. Captará que no reprocharemos ni nos escandalizaremos por muy aparentemente pecaminosas y extremadas que hayan sido sus vivencias.
Debemos observar a la persona y diferenciarla de acuerdo a las estructuras, para poder comunicarnos con ellas en su lenguaje. Es poco útil en un primer encuentro tratar de acercarse de manera afectiva con contacto físico, si advertimos que la persona que llega a la consulta está transitando en esos momentos por Water Violet. Seria más útil para captar su interés que le diésemos datos intelectuales sobre el proceso que vamos a desarrollar. En un futuro, después de que haya tomado las esencias iremos acercándonos según las manifestaciones que la persona exprese.
No debemos olvidar que somos seres individuales y lo que percibimos es nuestra visión. El camino que hemos elegido, es nuestro camino y no tiene porque coincidir con los de otras personas. Es por esto que los consejos y las buenas intenciones para que la persona realice lo que nosotros haríamos en su lugar, están fuera del cometido de un Terapeuta Floral. Debemos ser espejos donde se refleje el ser de la persona que nos visita y desplegar las habilidades que permitan la percepción a través de su propia integridad personal para que decida de acuerdo a sus verdaderas necesidades, las acciones a emprender y las transformaciones a realizar.

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